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La colecta era ilegal, insiste ex director

Martín García, ex director de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán, insiste en que nunca autorizó la colecta de semillas de teocintle (Zea diploperennis) en el interior del área natural protegida.

Agustín del Castillo – PÚBLICO

Martín Gómez García, ex director de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán, insiste en que nunca autorizó la colecta de semillas de teocintle (Zea diploperennis) en el interior del área natural protegida y que, por el contrario, respondió de forma negativa a tal posibilidad a los investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que contaban con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para realizar las colectas.

En una larga carta enviada a este diario —firmada además por Óscar González Garí, de la Red Jalisciense de Derechos Humanos—, el ahora asesor del Ayuntamiento de Cuautitlán remite a un documento, del que no posee copia, que escribió en 2003 al rector del Centro Universitario de la Costa Sur, Juan José Palacios Lara, “donde le señalo la imposibilidad de que se hicieran actividades de colecta, pues están prohibidas en el oficio de referencia [de la Semarnat]”. Señala que en los archivos de la UdeG y de la reserva “se puede verificar el contenido de las respuestas escritas”.

No obstante, el investigador Roberto Miranda, quien realizó la citada colecta bajo el amparo de la autorización 10468 de la Semarnat, del 6 de diciembre de 2002, que textualmente permite “la colecta de 20 semillas de cada una de la especies de Zea diploperennis y Zea perennis de 200 a 300 ejemplares” (sic), recuerda que el permiso señala: “Queda estrictamente prohibido efectuar cualquier aprovechamiento de las especies de flora y fauna silvestre cualesquiera que sea su estatus, excepto las especies aquí autorizadas, así como realizarlas en áreas naturales protegidas”.

Ambos aspectos son contradictorios. Se “consultó con la Dirección General de Vida Silvestre para que se aclarara este punto del permiso […] la dependencia aclaró que el permiso sólo prohíbe el aprovechamiento, mas no la colecta con fines científicos —de sólo 20 semillas—, en las áreas naturales protegidas; por lo tanto, sí se podía colectar…” (Público, 27 de abril de 2008).

Ante esa aclaración, al director de la reserva sólo se le debía notificar, lo cual se hizo mediante oficio DEPA/351/2003, de fecha 2 de septiembre de 2003, “quien dio la autorización verbalmente y nunca solicitó por escrito o verbalmente ningún permiso adicional. Solamente solicitó verbalmente que personal del Imecbio acompañara en la colecta […] por lo tanto, se cumplió cabalmente con el permiso: sólo fue colecta científica de 20 semillas, y no se hizo aprovechamiento de Zea diploperennis”.

No obstante, Gómez García persiste en su visión de que se trató de una actividad ilegal que jamás la avaló, ni siquiera verbalmente.

Por otro lado, tanto Gómez como González Garí defienden el movimiento de las comunidades indígenas y ejidos de la sierra de Manantlán, “que es para lograr reconocimiento pleno de sus derechos a participar directamente en la administración de la reserva […] ni las propuestas de las comunidades ni las de quienes apoyamos sus derechos han sido para que no se proteja la riqueza biológica de Manantlán o se suprima el decreto de creación de la reserva de la biosfera”.

Acusan a la UdeG y al gobierno federal de no permitirles el goce de sus derechos.

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