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Pide la Iglesia Católica eliminar la dependencia en los combustibles fósiles

Representantes de la iglesia católica lanzaron en el Vaticano 10 propuestas a los representantes gubernamentales de la COP21

Representantes de la iglesia católica lanzaron en el Vaticano 10 propuestas a los representantes gubernamentales de la COP21

Por: Sergio Hernández Márquez (@sergio2hm)

27 de octubre de 2015.- A un mes del inicio de la reunión cumbre de cambio climático, que se va a celebrar en Paris, representantes de la jerarquía católica de todo el mundo lanzaron en el Vaticano 10 propuestas a los gobiernos nacionales a quienes se les solicita dejar la dependencia en el uso de combustibles fósiles, y privilegiar el cuidado del medio ambiente.

El llamado se hizo por parte de Cardenales, Patriarcas y Obispos en representación de las agrupaciones continentales de las conferencias episcopales nacionales, y va dirigido a los negociadores que estarán presentes en la llamada COP 21 de París, a realizarse del 30 de noviembre al 11 de diciembre.

En esta reunión de Francia se busca un acuerdo que pueda lograr contener a sólo 2 grados el aumento de la temperatura promedio en la tierra ya que de lo contrario las consecuencias sería catastróficas, de acuerdo con estudios científicos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático.

Entre los firmantes no hay ningún mexicano, pero en este caso el representante que sí lo hace a nombre de América Latina es el Cardenal Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Bogotá, Presidente de Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Salazar Gómez indicó en la rueda de prensa que en América Latina se están dando efectos significativos del cambio climático, sobretodo en los más pobres.

Comentó que en el CELAM están trabajando mucho por la salud de la selva del Amazonas, que está sufriendo por la deforestación, minería y la colonización en general haciendo un “trabajo intenso de formación de la conciencia de los habitantes para defender la amazonia a través de las iglesias locales”.

Se menciona en el documento la necesidad de que en la cumbre de París haya, por parte de los gobiernos, líderes valientes que cambien el actual modelo de desarrollo, eliminando la dependencia del consumo de combustibles fósiles, causantes del cambio climático.

“Estudios científicos fiables sugieren que la aceleración del cambio climático es el resultado de la actividad humana desenfrenada, obsesionada por un determinado modelo de progreso y desarrollo. Nuestra excesiva dependencia de los combustibles fósiles es la principal responsable”, dice el llamado.

“El Papa y los Obispos Católicos de los cinco continentes, sensibles a los daños causados, instan a una reducción drástica de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases tóxicos”.

Entre las consideraciones se subraya que hay una íntima relación entre cambio climático y la injusticia y exclusión sociales de los más pobres y vulnerables.

“Las consecuencias globales que se derivan de la dramática aceleración del cambio climático nos obligan a redefinir nuestros conceptos de crecimiento y progreso. Se trata realmente de una cuestión de estilo de vida. Resulta imperativo que encontremos una solución que sea consensuada, teniendo en cuenta la envergadura y la naturaleza global del impacto del clima”.

La Iglesia, al tiempo que lamenta el dramático impacto del rápido cambio climático en los niveles del mar, los fenómenos meteorológicos extremos, el deterioro de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, también es testigo de cómo el cambio climático está afectando, mayoritariamente de forma negativa, a las comunidades y a los pueblos vulnerables”.

Estas son las diez propuestas de los Cardenales, Patriarcas y Obispos, respecto a lo que esperan de la COP 21 a realizare cumbre en París:

1.-Tener en cuenta no solo los aspectos técnicos del cambio climático sino también, y sobre todo, los aspectos éticos y morales de conformidad con el artículo 3 de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

2.-Aceptar que el clima y la atmósfera son bienes globales comunes de todos y para todos.

3.-Adoptar un acuerdo mundial justo, motor de un cambio transformacional y legalmente vinculante fundamentado en nuestra visión del mundo que reconoce la necesidad de vivir en armonía con la naturaleza y de garantizar el ejercicio de los derechos humanos de todos, incluyendo los de los Pueblos Indígenas, las mujeres, los jóvenes y los trabajadores.

4.-Limitar el aumento de la temperatura global y establecer un objetivo para alcanzar una completa descarbonización para mediados de siglo, con el fin de proteger a las comunidades más afectadas por los efectos del cambio climático, especialmente las que viven en las islas del Pacífico y las regiones costeras.
•Garantizar que el límite máximo de aumento de la temperatura aparecerá reflejado en un acuerdo global legalmente vinculante, con acciones y compromisos de mitigación ambiciosos por parte de todos los países en función de sus responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades (CBDRRC en inglés), según los principios de equidad, las responsabilidades históricas, y el derecho al desarrollo sostenible.
•Garantizar la coherencia entre las trayectorias de emisiones y objetivo de descarbonización; así como la imposición de revisiones periódicas de las ambiciones y de los compromisos adoptados. Para ser exitosas, estas revisiones periódicas deben basarse en datos científicos y el respeto del principio de equidad, y deben ser obligatorias.

5.-Explorar nuevos modelos de desarrollo y estilos de vida que sean compatibles con el clima, combatan la desigualdad y saquen a los pobres de la miseria. En este sentido, resulta esencial poner fin a la era de los combustibles fósiles, eliminar de forma gradual las emisiones de combustibles fósiles y proporcionar un acceso a la energía renovable que sea asequible, fiable y seguro para todos

6.- Garantizar el acceso de todos al agua y a la tierra para la consolidación de sistemas alimentarios resilientes y sostenibles que prioricen las soluciones impulsadas por las personas y no por los beneficios.

7.- Garantizar la inclusión y la participación de los más pobres, de los más vulnerables y de aquellos sobre los que repercuten mayoritariamente las decisiones tomadas a todos los niveles.

8.-Garantizar que el acuerdo adoptado en 2015 lleve consigo un proceso de adaptación que
responda de forma adecuada a las necesidades inmediatas de las comunidades más afectadas y refuerce las soluciones locales.

9.- Reconocer que las necesidades de adaptación están supeditadas al éxito de las medidas de mitigación adoptadas. Los responsables del cambio climático tienen la obligación de ayudar a los más vulnerables en la adaptación y la gestión de las pérdidas y daños; y de compartir la tecnología y los conocimientos necesarios.

10.- Establecer hojas de ruta claras sobre cómo los países deberán cumplir sus compromisos financieros adicionales, coherentes y previsibles, de forma que se garantice una financiación equilibrada de las acciones de mitigación y de las necesidades de adaptación.

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