Esta aqui:Inicio » Agua » Van a Chapala 17 mil toneladas de agroquímicos al año

Van a Chapala 17 mil toneladas de agroquímicos al año

En los alrededores del lago más grande de México se pierden además 100 mil toneladas de suelo fértil por actividades económicas descontroladas

Lago de Chapala

Lago de Chapala

Por Agustín del Castillo

10 de febrero de 2013.- Cada año el Lago de Chapala recibe alrededor de 17 mil toneladas de contaminación proveniente de insumos utilizados para la producción agrícola: herbicidas, fertilizantes y pesticidas.

Sus efectos no han sido estudiados de forma específica, pero amenazan la salud de los ecosistemas y, eventualmente, la humana, dado que este embalse es la principal fuente de abastecimiento de agua para el Área Metropolitana de Guadalajara.

Las cifras han resultado de una investigación pionera que coordinó el instituto de desarrollo ambiental Corazón de la Tierra, financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la Secretaría de Planeación de Jalisco y el Fideicomiso para el Desarrollo de la Región Centro Occidente (Fiderco). El proyecto se denomina Caracterización y Diagnóstico de la contaminación en la Subcuenca Chapala e instrumentos de participación plural para su prevención y control.

En el se analiza por primera vez, de forma específica, el tema de la “contaminación difusa”, que incluye los residuos agrícolas, forestales, agroindustriales y pecuarios, haciendo una indagatoria entre los años 2010 y 2012, en 13 municipios de Jalisco y Michoacán que rodean el lago.

Los resultados se presentaron el viernes 8 de febrero, durante una sesión de trabajo en el poblado de Ajijic, (en las orillas del lago), por el director de Corazón de la Tierra AC, Alejandro Juárez Aguilar, quien destacó que las actividades económicas sobre 98 mil 733 hectáreas de la subcuenca generaron 101 mil 87 toneladas de suelo que se fueron al fondo del lago en el año 2011.

Pérdida de suelo en los alrededores del Lago de Chapala por tipo de agricultura

Pérdida de Suelo Chapala

Lo más grave es que la agricultura más precaria y de más bajo rendimiento económico es la más destructiva: las siembras de ladera montañosa, que se practican en apenas 7 mil 766 hectáreas de la región (7 por ciento de la superficie) tienen pérdidas de suelo fértil de más de seis toneladas por hectárea, para totalizar 47 mil 336 toneladas, casi la mitad del total emitido en el periodo.

En contraste, la agricultura de temporal pierde poco más de una tonelada por hectárea y alcanzó 39 mil 469 toneladas en el mismo periodo (30 mil 902 hectáreas), mientras la agricultura de riego, que se extiende sobre 60 mil 64 hectáreas de la subcuenca, perdió 14 mil 281 toneladas para un promedio por hectárea de sólo 237 kilogramos.

“El punto es cómo poder mantener la actividad agrícola, que es muy importante, que da empleo a miles de personas, y alimenta a varios millones, sin que genere una mayor degradación del lago”, subrayó Alejandro Juárez, biólogo y maestro en Ciencias Ambientales. En el trabajo intervinieron como instancias de investigación el Instituto Politécnico Nacional y el Centro de Investigaciones Tropicales de la Universidad Veracruzana. No existe algo similar, de esta amplitud y profundidad, en México.

“De este modo, tenemos un problema concentrado en unas 7 mil hectáreas, pero que está teniendo impacto en la subcuenca en su conjunto, y esto tiene que atenderse de manera muy especifica, y va a requerir de planes y proyectos distintos con abordajes en la parte agrícola, silvícola y ganadera […] el suelo, que es cada menos fértil, por la erosión y el uso histórico de los agroquímicos, tiene la tendencia a incrementar ese uso y no a estabilizarse, porque cada vez se requiere usar más, debido a que el suelo responde cada vez de manera más pobre”, añadió sobre esa agricultura en suelos inclinados, poco eficiente.

Por si fuera poco, los agricultores acostumbran a usar de 15 a 30 por ciento más de lo que recomiendan las empresas fabricantes de esos compuestos, y agravan un panorama desolador.

Conclusiones generales del estudio

Conclusiones generales del estudio

*Existe un uso elevado de pesticidas en las zonas agrícolas, incluyendo sustancias de alta toxicidad, como el paration metílico y el carbofuran.

*De acuerdo a reportes científicos, varios de los productos encontrados tienen efectos sobre peces y aves (afectación a especies nativas y el volumen de pesquerías, con efectos económicos, sociales y ambientales). Asimismo existen reportes de afectación a la salud humana.

*El efecto de dichos productos en el ecosistema del Lago de Chapala y sus afluentes es desconocido.
Los agroquímicos son empleados en la zona incluso por arriba de las concentraciones recomendadas por los fabricantes, lo que revela el escaso asesoramiento técnico para el uso de los mismos.

*El uso de fertilizantes es elevado en un panorama de pérdida en fertilidad del suelo, lo que genera un efecto de pauperización del sector agrícola.

*Los cultivos de ladera utilizan la mayor cantidad de agroquímicos por hectárea y pierden mayor suelo por erosión hídrica (600% más que el cultivo de temporal).

*A pesar del alto volumen de Nitrógeno y Fósforo aportados por las actividades agrícola y urbana y que son arrastrados por la lluvia, el lago se encuentra en un estado oligotrófico-mesotrófico (nivel medio-bajo).

*Debido a la baja penetración de luz en el agua estos nutrientes no son utilizados por las algas.

*Se desconoce el punto de saturación de los sedimentos: es posible un cambio brusco de las condiciones del lago.

Química para el suelo

-La “revolución verde” es la que generó el descubrimiento de los compuestos químicos para el control de plagas y aumento de la productividad, con base en monocultivos, a finales de los años 50 del Siglo 20, y que se adoptó en las zonas agrícolas más exitosas del planeta, como la Ciénega de Chapala

-Esos compuestos, “tienen efectos en el agua, dañan a peces, a invertebrados y causan efectos en la salud humana, como la disfunción endócrina, que puede llegar a afectar la producción de hormonas en el cuerpo, hígado páncreas, órganos reproductores, pero el efecto específico en el lago de Chapala es desconocido y se debe indagar”, advierte Alejandro Juárez

-El proyecto se denomina Caracterización y Diagnóstico de la contaminación en la Subcuenca Chapala e instrumentos de participación plural para su prevención y control, y se hizo en 13 municipios (ocho en Jalisco y cinco en Michoacán)

-La investigación se llevó a cabo en el período 2010-2012 con participación de 22 investigadores nacionales y extranjeros, y arroja luz sobre temas clave para el manejo de la subcuenca Chapala. “La degradación de los bosques y sistemas acuáticos del área se han dado en forma acelerada en los últimos 20 años, lo que representa un incremento en la fragilidad ambiental y riesgos para los procesos productivos, por lo que resulta urgente aplicar acciones de manejo eficaces”.

-Como parte del proyecto se elaboró un Sistema de Información Geográfica, además de un modelo cibernético para predecir escenarios de mediano y largo plazo, lo que permitirá orientar la toma de decisiones en el territorio

Scroll to top