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Ve Greenpeace sexenio perdido en medio ambiente

Ve Greenpeace sexenio perdido en medio ambiente

El de Felipe Calderón ha sido un sexenio perdido en materia de medio ambiente, de acuerdo al diagnóstico de Greenpeace México que cuestiona transgénicos, turismo y energía.

Por Verdebandera

Luego de que el Presidente Felipe Calderón diera a conocer su último informe de Gobierno, Greenpeace México hizo un diagnóstico de lo reportado y señaló no estar de acuerdo con el Ejecutivo Federal, al grado de considerar que el periodo 2006 – 2006 estuvo perdido en materia ambiental.

En un comunicado emitido el 6 de septiembre, Greenpeace menciona que en realidad el sexenio fue de una “gran simulación” en materia ambiental, con discursos elocuentes en materia de cambio climático en foros internacionales, pero en lo interno, un sin número de decisiones tomadas que lejos de favorecer al medio ambiente, lo perjudican.

El listado de cuestionamientos de la política ambiental del Gobierno federal es el siguiente:

– Mayor dependencia a los combustibles fósiles a través de la explotación de petróleo en aguas profundas del Golfo de México o los yacimientos de gas Shale-, responsables del cambio climático.

– Avance del maíz transgénico en el campo mexicano mediante la autorización de las siembras piloto, paso previo para la siembra comercial, lo cual representa una amenaza para la biodiversidad por la contaminación de las variedades nativas de maíz

– Política forestal basada en programas de reforestación que sólo han servido como propaganda de gobierno con un claro resultado: dilapidación de dinero ante la tasa mínima de supervivencia de lo plantado

– Promoción del turismo depredador en nuestras costas con la apertura a desarrollos en zonas de gran fragilidad ambiental, como Cabo Pulmo

– Escaso cumplimiento de la Ley Ambiental y de la rendición de cuentas sobre el desempeño de los funcionarios del sector

– El programa especial de energías renovables no cumplió con la meta de contar con una capacidad instalada de 2,100 megawatts (MW) planteada para el 2012. Las cifras reales nos indican que para 2011, la capacidad instalada en el país fue tan sólo de 600 MW.

Agrega Greenpeace que si bien reconoce el avance de que México cuente ya con una Ley de Cambio Climático y con un programa especial para atender a esta amenaza global, hasta ahora no se han dado a conocer avances significativos en la reducción de emisiones.

“Definitivamente, el Programa Especial de Cambio Climático (PECC) sienta una buena base para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, pero para alcanzar las metas planteadas por Felipe Calderón se requiere de un programa más agresivo que el propuesto, sobre todo en el renglón de transporte y en detonar con fuerza las energías renovables. La Auditoría Superior de la Federación señaló que para alcanzar la meta establecida para el 2012 en el Programa Especial de Cambio Climático (PECC), faltaba un 20 por ciento de reducción de emisiones”, dice el comunicado de Greenpeace.

“Además, existen dos actores centrales que se deben incorporar con compromisos de reducción de emisiones para alcanzar los objetivos del PECC: Pemex y CFE; sin embargo, a lo largo del sexenio no se vio voluntad política para limitar las emisiones que generan ambas empresas”.

Dice Greenpeace que la política forestal ha sido “errática y plagada de irregularidades” ya que si bien se apoyó el programa ProÁrbol, fracasó en su objetivo ya que más del 50 por ciento de sus recursos fueron destinados a reforestación, y sólo se destinó un 20 por ciento para apoyar el manejo forestal comunitario de bosques.

Uno de los grandes pendientes en materia forestal, indica Greenpeace, es la falta de certeza en las cifras de deforestación, ya que no se ha publicado el Inventario Nacional Forestal 2004-2009 que ratificaría o modificaría la cifra oficial de deforestación de 150 mil hectáreas cada año.

Respecto a la urbanización de las zonas costeras del país, Greenpeace recuerda los proyectos turísticos avalados por el Gobierno federal: Cabo Cortés, en Baja California Sur; Centro Integralmente Planeado, en Sinaloa, y Paraíso del Mar en La Paz. “Una constante en estos proyectos: la violación de la Ley Ambiental y la complicidad de las autoridades federales y locales”.

Además, la organización ecologista hace mención que al frente de la oficinas de la Comisión Nacional del Agua, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en diversas partes del país, se privilegió a los cuadros políticos y no científicos ni técnicos, con lo cual se debilitó el funcionamiento de estas dependencias y se difuminó la gestión ambiental.

“En síntesis, en materia ambiental, el sexenio 2006 – 2012 se perdió, debido a que estuvo plagado de irregularidades en su gestión, de elocuentes intenciones pero de escasos resultados, seis años de errática política ambiental donde los grandes perdedores han sido el gobierno y nuestros recursos naturales”, finaliza el comunicado de Greenpeace.

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